En las fiestas decemebrinas, abundan celebraciones con la familia, compañeros de trabajo y amigos; el momento ideal para convivir con aquellas personas e incluso planear los nuevos retos que tendrá el Año Nuevo, aunado a ello, son ocasiones especiales que llenan el ambiente de paz y armonía.
Sin embargo, además de los abrazos y las sonrisas, otra cosa que abunda en estas fiestas de Navidad y Año Nuevo, es la comida, pues se suelen cocinar platillos como pastas, lomos, piernas, además de ir a acompañados con guarniciones que son un delito al paladar, pero que a su vez podría hacernos perder nuestra figura, pues los excesos podrían darnos kilos de mas que luego costará más bajar.
Trucos para mantener el equilibrio en las cenas navideñas
Disfrutar sin excesos es posible si se toman en cuenta algunos consejos sencillos que ayudan a mantener el equilibrio sin sacrificar el placer de la celebración.
- No llegues con hambre extrema
Uno de los errores más frecuentes es “guardarse” todo el día para la gran cena. Esto suele provocar que se coma de más y sin control. Lo ideal es realizar comidas ligeras durante el día, ricas en proteínas y fibra, como frutas, verduras o yogurt natural. Así, al llegar a la cena navideña, el apetito estará más regulado y será más fácil elegir con moderación.
- Sirve porciones pequeñas y disfruta despacio
La Navidad no se trata de prohibirse platillos, sino de controlar las cantidades. Servirse porciones pequeñas permite probar de todo sin excederse. Comer despacio, masticar bien y saborear cada bocado ayuda al cuerpo a reconocer la sensación de saciedad, evitando repetir por impulso o por costumbre.
- Prioriza los platillos principales sobre los ultraprocesados
En la mesa navideña suelen convivir platillos caseros con botanas, panes y productos ultraprocesados. Dar prioridad a opciones como pavo, lomo, ensaladas, verduras al vapor o guarniciones naturales es una estrategia inteligente. Estos alimentos aportan más nutrientes y generan mayor sensación de llenura que los productos altos en azúcares y grasas.
- Cuida las bebidas, no solo la comida
Las calorías líquidas suelen pasar desapercibidas. Refrescos, ponche, vino o bebidas preparadas pueden sumar una cantidad importante de calorías. Alternar las bebidas alcohólicas con agua natural o mineral, así como limitar el consumo de bebidas azucaradas, es clave para evitar excesos sin dejar de brindar.
- Muévete y disfruta el momento
La cena de Navidad no es solo comer. Conversar, bailar, jugar con la familia o ayudar a recoger la mesa también cuenta como actividad física ligera. Mantenerse activo durante la noche ayuda a la digestión y refuerza la idea de que la celebración va más allá de los platillos.











