Los países del mundo siguen reaccionando a la iniciativa de Donald Trump de sumarse a su Consejo de Paz para estabilizar la situación en la Franja de Gaza.
Mientras que Estados Unidos y otros 18 países firmaron el jueves conjuntamente el estatuto de la organización, los socios europeos de Washington han preferido por ahora rechazar su adhesión.
¿Quiénes se negaron?
Entre los primeros en rechazar la propuesta estuvieron las autoridades de Francia. Según una declaración de la Oficina de Emmanuel Macron citada por Politico, los estatutos del consejo «van más allá del marco de Gaza y plantean serias dudas, en particular respecto a los principios y la estructura de las Naciones Unidas, que no pueden ponerse en tela de juicio».
Financial Times informa que el primer ministro británico, Keir Starmer, también planea rechazar la iniciativa. Una fuente consultada por el medio adelantó que Starmer no quiere «pagar 1.000 millones de dólares del dinero de los contribuyentes para formar parte de una junta directiva con [Vladímir] Putin». «No creo que la gente esté de acuerdo», indicó.
Al mismo tiempo, el Gobierno noruego anunció que no se unirá al Consejo. «Para Noruega es importante cómo esta propuesta se vincula con estructuras establecidas como la ONU y con nuestros compromisos internacionales», declaró el secretario de Estado, Kristoffer Thoner, en un comunicado.
Suecia también rechazó sumarse. Su primer ministro, Ulf Kristersson, afirmó que, «tal como está redactado actualmente el texto», Estocolmo no ingresará en la organización.
«Razones constitucionales»
En un tono similar se expresaron la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el canciller alemán, Friedrich Merz, durante una rueda de prensa conjunta celebrada este viernes.











