Una operación de represalia lanzada por fuerzas afganas contra objetivos en Pakistán dejó al menos 20 puestos militares pakistaníes tomados, según fuentes citadas por medios locales, en medio de una nueva escalada de tensiones entre ambos países.
Los enfrentamientos se registraron este jueves en varias zonas fronterizas, específicamente en las provincias afganas de Nangarjar, Nuristán, Kunar, Jost, Paktia y Paktiká, donde se produjeron choques directos con tropas pakistaníes.
La ofensiva se produjo días después de que Islamabad bombardeara territorio de Afganistán el pasado sábado, en respuesta a una serie de atentados suicidas y acciones armadas ocurridas en suelo pakistaní. Dichos ataques fueron reivindicados por el Talibán pakistaní y el Estado Islámico de la Provincia de Jorasán.
Según informó el ministro de Información y Radiodifusión de Pakistán, Attaullah Tarar, los enfrentamientos han dejado hasta el momento 72 combatientes del régimen talibán afgano muertos y 120 heridos, mientras que dos soldados pakistaníes fallecieron y otros tres resultaron heridos.
Conflicto que vuelve a escalar
La nueva ofensiva marca la reanudación de un conflicto latente entre ambos países, cuyas relaciones se deterioraron el año pasado tras una serie de incidentes fronterizos y explosiones por las que Kabul e Islamabad se responsabilizaron mutuamente. Pakistán acusó a fuerzas afganas de ataques transfronterizos, mientras que los talibanes señalaron a Islamabad por explosiones ocurridas en Kabul.
En octubre, ambas partes habían acordado un alto el fuego, alcanzado tras negociaciones celebradas en Doha, con la mediación de Catar y Turquía. Sin embargo, los recientes acontecimientos evidencian el frágil estado del acuerdo y el riesgo de una confrontación mayor en la región.











