Alrededor de 20 buques que se preparaban para cruzar el estrecho de Ormuz se vieron obligados a cambiar de rumbo tras el nuevo cierre anunciado por Irán, según informó The Wall Street Journal.
De acuerdo con declaraciones de dueños de barcos e intermediarios marítimos, las embarcaciones aguardaban su entrada al golfo Pérsico a través del corredor de Larak, pero terminaron regresando hacia Omán tras la decisión iraní.
Los mismos corredores, con base en Atenas y Singapur, señalaron que los barcos habían aceptado pagar peajes de hasta dos millones de dólares impuestos por la Guardia Revolucionaria Islámica para poder transitar por la zona.
Violaciones y «actos de piratería»
Según comunicó Irán, la decisión de volver a cerrar el estrecho se tomó en respuesta a lo que califica como reiteradas violaciones y «actos de piratería» por parte de Estados Unidos bajo el pretexto del bloqueo naval.
Desde el Cuartel General de Khatam al-Anbiya, el portavoz Ebrahim Zolfaghari explicó que Teherán había permitido previamente el tránsito limitado de petroleros tras negociaciones, pero acusa a Washington de incumplir acuerdos.











