Un equipo internacional de paleontólogos ha descubierto uno de los fósiles más inusuales de los últimos años: un antiguo reptil marino con su esqueleto, el estómago, el hígado y los intestinos conservados casi por completo, informa el Museo Estatal de Historia Natural de Stuttgart (Alemania), cuyos expertos participaron en el estudio.
Los restos, de aproximadamente 245 millones de años y encontrados en la provincia china de Yunnan, han permitido a los científicos estudiar por primera vez en detalle el sistema digestivo de esta especie, llamada ‘Austronaga minuta’, de tan solo 60 centímetros de largo, que se caracterizaba por tener una cola y cuello muy largos.
La inusual forma corporal del reptil y la excelente adaptación de esta especie a la vida acuática ha llamado la atención de los especialistas. Explican que el reptil utilizaba su larga cola para la propulsión, mientras que sus patas delanteras alargadas, similares a aletas, servían para la dirección y la estabilización.
En el estudio, publicado esta semana en la revista Science Advances, los científicos lograron distinguir claramente el estómago, el hígado y los intestinos, precisando que es el ejemplar más antiguo conocido hasta la fecha de un sistema digestivo prácticamente completo de este animal prehistórico. Así, el hígado aún conserva un tono rojizo, en el que todavía se detectan restos de hemoglobina, y se encontraron diminutas escamas de pez en el intestino grueso, revelando que se alimentaba de peces pequeños.
Se indica que el sistema digestivo de ‘Austronaga minuta’ era sorprendentemente simple: el estómago no estaba dividido en varias secciones y los intestinos presentaban una estructura primitiva.
El descubrimiento brindó a los investigadores una oportunidad única para analizar los órganos internos de los primeros reptiles marinos y obtener más detalles sobre su evolución.











