Una organización de donación de órganos estadounidense impidió que un hospital desconectara el soporte vital de un hombre con muerte cerebral, a pesar de que su familia aseguraba que no era donante y que su religión le prohibía serlo, reportó este miércoles el medio NJ citando a la familia del fallecido.
Keith Lott, de 47 años, sufrió un paro cardíaco mientras mantenía relaciones sexuales con su esposa Brook en su casa en el estado de Nueva Jersey la noche del 16 de mayo. Según el relato de Brook, Keith se desplomó sobre ella y comenzó a echar espuma por la boca. Posteriormente, fue trasladado a un hospital, donde el 19 de mayo los médicos declararon su muerte cerebral.
La familia, que se había reunido en el hospital, se preparaba para desconectar el soporte vital. Sin embargo, miembros de NJ Sharing Network —una organización de Nueva Jersey que gestiona la donación de órganos y tejidos— se presentaron para detener el procedimiento. Los responsables afirmaron que en 2021 Keith se había inscrito en su organización, por lo que era donante de órganos.
La familia mostró su licencia, renovada en 2025, donde no figuraba como donante, y explicó que Keith se había convertido al islam en 2023 y que su nueva fe exigía un entierro rápido sin alteración del cuerpo. «No dejaban de decir que, cuando marcas esa casilla para ser donante, es un contrato de por vida», relató Tiffany Lott, cuñada de Keith.
Durante los dos días de enfrentamiento, el personal médico se mostró dividido sobre a quién debían obedecer. Una enfermera incluso expresó que temía ser despedida si desconectaba al difunto. Por su parte, la familia, ante la negativa de la organización de atender a sus argumentos, advirtió que acudiría a los Tribunales para recuperar el cuerpo.
La situación no se resolvió hasta que Blake Lott, sobrina de Keith y becaria del senador estatal Paul Moriarty, llamó a la oficina del político en busca de consejo. Entonces los empleados de la oficina se encargaron del caso y contactaron con el hospital.
En cuestión de dos horas, NJ Sharing Network cedió. «Vamos a liberar el cuerpo», fueron las palabras del representante de la organización, según relatan los Lott. «Como si tuvieran algún derecho sobre su cuerpo», expresó Alex, hermano de Keith, que desde entonces se ha borrado de la lista de donantes de órganos.
El caso ocurre mientras NJ Sharing Network enfrenta una investigación del Congreso desde julio de 2025 por denuncias de fraude y prácticas ilegales. Se investiga, entre otros casos, la extracción de órganos de pacientes con signos de vida y la omisión de pacientes en la lista de espera nacional.
Tras el incidente, Moriarty impulsó una iniciativa legislativa para evitar que casos similares se repitan. El senador presentó un proyecto de ley que exigiría a las organizaciones de procuración de órganos acceder a la información más reciente disponible. «Honestamente, si no pueden hacer eso, no deberíamos cooperar con ellos«, sentenció.











