Un equipo de investigadores de EE.UU. desarrolló un nuevo modelo de inteligencia artificial (IA) capaz de detectar patrones fisiológicos ocultos en estudios de sueño rutinarios y vincularlos con graves riesgos para la salud a largo plazo, informó recientemente la Clínica Cleveland.
La investigación, publicada en la revista Nature Communications, explica que esta herramienta analiza los datos completos de más de 10.000 estudios nocturnos, que normalmente se utilizan para medir indicadores relacionados con la apnea del sueño. A partir de esa información, el sistema identifica señales no visibles a simple vista y las relaciona con los resultados clínicos posteriores de los pacientes a través de sus historiales médicos.
Los riesgos para la salud
Según los científicos, el modelo clasifica a las personas en cinco grupos con niveles distintos de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo o incluso fallecer. En el grupo de mayor riesgo, la probabilidad de morir en los cinco años siguientes fue el doble que en el grupo de menor riesgo. Esta diferencia no aparece al usar el tradicional índice de apnea-hipopnea.
Además, ese grupo más vulnerable mostró un 65 % más de riesgo de insuficiencia cardíaca, un 84 % más de riesgo de infarto, un 93 % más de deterioro cognitivo y más de un 200 % de aumento en las probabilidades de fibrilación auricular y epilepsia, en comparación con quienes estaban en la categoría de menor riesgo.
Los autores destacaron que el modelo funciona igual de bien en hombres y mujeres, y que sus resultados fueron confirmados en una segunda cohorte de más de 6.000 pacientes estadounidenses. La doctora Reena Mehra, de la Universidad de Washington, señaló que durante años los estudios del sueño se redujeron a unas pocas medidas resumidas, aunque que ahora la IA permite aprovechar «toda la riqueza de la fisiología del sueño».











