España vive el primero de una excepcional tríada de eclipses solares

España inaugura su siglo de eclipses solares con el primero de una excepcional tríada que se cumplirá entre este año y 2028. El fenómeno atrae la atención de científicos, aficionados y la población en general, que se ha movilizado especialmente al noroeste del país.

Uno de los puntos privilegiados de observación es la Mariña de Lugo (Galicia), que se encuentra directamente bajo la línea de totalidad. El equipo periodístico de RT se ha desplazado especialmente al Alto da Curuxeira, en Muras, calificado como punto Starlight, para disfrutar del espectáculo natural.

Una tríada precedente

No es la primera vez que ocurre un triplete en España. De hecho, en el siglo pasado también hubo una tríada de eclipses que reunió a aficionados, curiosos y científicos: el primero ocurrió en 1900, el segundo en 1905 y el tercero en 1912. Se conocen internacionalmente como «los eclipses españoles», pero solo dos de ellos fueron totales en Galicia.

El de 1905 tuvo lugar el 30 de agosto de ese año. En su momento, El Correo Gallego ofreció una amplia cobertura del fenómeno, que se dio de bruces con el gran problema del cielo en el norte de la península ibérica: las nubes.

De acuerdo a la crónica de la época, no pudo hacerse registro del primer contacto porque una nube tapó el astro rey. «El cielo finalmente se negó a darnos el maravilloso espectáculo en toda su intensidad», apuntaron los periodistas. No obstante, cuando finalmente se ocultó el sol, la temperatura bajó, «la naturaleza quedó envuelta en densa oscuridad», «las aves callaron» y «al día había sucedido la noche».

El riesgo de que ocurra algo similar en esta ocasión con las nubes es real, debido al comportamiento atmosférico que suele apreciarse en la costa de Lugo. Por esa razón, los expertos han recomendado acudir a puntos de observación con el horizonte despejado para intentar no perderse los detalles del espectáculo.

El eclipse registrado en 1912, apenas dos días después del hundimiento del Titanic, fue híbrido: total y anular. Según recoge Atlántico, la franja de totalidad de ese fenómeno fue muy estrecha y se apreció en la provincia gallega de Ourense, donde la ocultación resultó efímera.

«En el momento de la máxima ocultación del Sol se produjeron todos los fenómenos que son de rigor en estos casos: decreció la luz cenital hasta oscurecerse como si anocheciese, cantaron los gallos, huyeron asustados los pájaros a refugiarse en sus nidos, atravesaron las gaviotas de la bahía al Orzán y se sintió el frío con mayor intensidad», contó en su momento un periodista del diario El Noroeste.

«En el momento de la máxima ocultación del Sol se produjeron todos los fenómenos que son de rigor en estos casos: decreció la luz cenital hasta oscurecerse como si anocheciese, cantaron los gallos, huyeron asustados los pájaros a refugiarse en sus nidos, atravesaron las gaviotas de la bahía al Orzán y se sintió el frío con mayor intensidad», contó en su momento un periodista del diario El Noroeste.

No obstante, los científicos que observaron el fenómeno aseguran que la reacción no fue espectacular. «Para el público general ha sido una decepción«, narró el astrónomo Josep Comas i Solà, según refiere el libro ‘Eclipses solares en España’, publicado en 2025 por el Instituto de Astrofísica de Canarias.

El científico había acudido a las orillas del río Sil para observar el fenómeno, en una suerte de revancha por no haber podido registrar el de 1905, cuando se quedó sin cinta antes de tiempo, destaca un reportaje de La Voz de Galicia.

Sin embargo, el destino de esa grabación —hecha con una innovadora cámara prismática— es actualmente un misterio. Mientras algunos afirman que nunca existió, documentos registrados en los archivos de la Junta General Ordinaria de la Real Academia de Ciencias y Artes de Barcelona dan cuenta de que el astrónomo proyectó la cinta ante sus colegas de la academia.

Una oportunidad esperada

Ese no será el caso del eclipse de este miércoles, ya que se estima que algunas regiones como Ribadeo vivirán hasta un minuto y 49 segundos de ocultación, la mayor duración de totalidad de toda España peninsular.

Las autoridades locales han dispuesto diversos puntos de observación, en los que se espera una masiva asistencia porque el país está en plena época estival.

En la famosa playa de Las Catedrales (As Catedrais), en Barreiros, se ha desplegado un dispositivo que incluye la instalación de pantallas, el acompañamiento científico para guiar la observación y actividades para acoger a los veraneantes que se reunirán en ese concurrido punto de interés turístico. Desde el martes, el ambiente está lleno de expectación.

Uno de los visitantes de la playa, emocionado por el fenómeno que se vivirá este miércoles, resumió en una frase lo que significará para él ver un eclipse total que no se repetirá en Galicia hasta 2053: «Es un momento muy especial, será como estar conectado por un instante a la inmensidad del cosmos».

Los cazadores de este tipo de eventos tendrán dos oportunidades más de observación en España. La primera llegará el 2 de agosto de 2027, con el ya bautizado «eclipse del siglo», que será total en Ceuta, Melilla y casi toda la provincia de Cádiz, además de gran parte de Málaga y el sur de Granada y Almería, con una totalidad de hasta cuatro minutos y medio, la más larga que se podrá ver en toda la península.

La segunda cita será el 26 de enero de 2028, cuando un eclipse anular recorra al atardecer buena parte del sureste peninsular —Andalucía, sur de Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia, Comunidad Valenciana y parte de Aragón y Cataluña—, con Sevilla como uno de los puntos donde más se prolongará el anillo de fuego, con más de siete minutos.