Un sismo de magnitud 5,8 se registró la noche de este miércoles frente a las costas de Centroamérica, a unos 113 kilómetros al suroeste de Amapala, Honduras. Las autoridades hondureñas activaron el monitoreo del evento y descartaron una amenaza de tsunami para la región.
El movimiento telúrico ocurrió a las 6:30 de la tarde del 12 de agosto, según el boletín preliminar divulgado por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), a través del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).
Los datos oficiales situaron el evento en las coordenadas 12,5 grados norte y 88,30 grados oeste, frente a la costa del Pacífico centroamericano.
El boletín sísmico de Copeco ubicó el movimiento a aproximadamente 214 kilómetros al suroeste de Tegucigalpa y 113 kilómetros al suroeste de Amapala, en el Golfo de Fonseca.
La información preliminar proporcionada por Copeco, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) y el Centro de Asesoramiento de Tsunamis para América Central (CATAC) estableció una profundidad de 28 kilómetros.
En una comunicación adicional, Copeco informó que el CATAC realizó una evaluación y simulación en tiempo real para determinar si el movimiento podía generar alteraciones peligrosas en el nivel del mar.
Descartan amenaza de tsunami
Tras el análisis, las autoridades concluyeron que el terremoto no representa una amenaza de tsunami para Centroamérica, por lo que no fue necesario emitir una alerta de evacuación para las comunidades costeras.
Copeco recomendó, sin embargo, mantener la calma y permanecer pendiente únicamente de información procedente de instituciones oficiales ante cualquier actualización relacionada con el fenómeno.
Las autoridades recordaron que, durante un movimiento sísmico, las personas deben protegerse y mantenerse alejadas de estructuras u objetos que puedan caer o representar algún peligro.
También pidieron seguir las instrucciones de los organismos de emergencia y evitar compartir información que no haya sido confirmada.
El evento ocurrió en aguas del océano Pacífico, una región caracterizada por una importante actividad tectónica debido a la interacción de placas que se extiende a lo largo de la costa centroamericana.
Honduras mantiene una red de estaciones para vigilar este tipo de fenómenos y recopilar información que permita determinar la ubicación, magnitud y profundidad de los movimientos registrados dentro y fuera del territorio nacional.
El mapa difundido por Copeco muestra el punto del sismo en el Pacífico, al sur del Golfo de Fonseca, mientras las estaciones distribuidas en diferentes regiones del país forman parte del sistema utilizado para detectar la actividad sísmica.











