Un tiroteo, un intento de ataque, un agente herido y el sospechoso, detenido. Cada vez se conocen más detalles del ataque contra Donald Trump —el tercero en menos de dos años— de este sábado por la noche durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. La Policía ha identificado al culpable, Colle Allen, un profesor de 31 años, vecino de Torrance, una localidad al sur de Los Ángeles. Se le imputan dos cargos: uso de arma de fuego en un crimen violento y asalto a un agente federal con arma de fuego. Por el momento, se continúa investigando los motivos que le llevaron a hacerlo. «Es un hombre muy enfermo. Creemos que era un lobo solitario», dijo Donald Trump tras el tiroteo, en una rueda de prensa convocada de urgencia en la Casa Blanca.
Las cámaras del hotel Hilton de Washington, que acogía el evento, capturaron al hombre corriendo a toda velocidad por el pasillo que daba a la sala en la que estaba teniendo lugar la cena. El reloj marcaba, más o menos, las ocho de la tarde, las dos de la madrugada españolas. Cuando dos agentes se le aproximaron, Allen disparó y empezó a correr para intentar pasar el perímetro de seguridad. Fue justo en este momento cuando uno de los proyectiles impactó en el chaleco antibalas de uno de los oficiales, que fue evacuado al hospital. Después, el atacante apenas pudo avanzar unos metros hasta que fue inmovilizado por el Servicio Secreto. La Policía de Washington D.C. confirmó que el detenido tenía dos armas de fuego y «múltiples cuchillos».
Casi de forma inmediata a los disparos, el Servicio Secreto comenzó a evacuar a Trump y a todos los miembros de su gabinete presentes en la cena. Habían acudido el vicepresidente JD Vance; el secretario de Defensa, Pete Hegseth y asesores como Stephen Miller y su mujer, Katie, embarazada. Acto seguido, los periodistas tuvieron que abandonar también el salón.
«La sala era muy segura, el tirador ha disparado a unos cuarenta metros de distancia, así que estaba muy lejos», precisó Trump en declaraciones posteriores. «A la primera dama y a mí nos han evacuado rápido del escenario. Al vicepresidente JD Vance también. Hemos estado muy contentos de cómo han actuado los del Servicio Secreto. El hombre ha sido detenido, están yendo hacia su apartamento», comentó en las horas posteriores al ataque. Según The New York Times, aunque el FBI ya ha acordonado la casa del detenido, todavía se desconoce si han accedido a su interior.
Tras el tiroteo, la reacción del presidente, según se puede ver en las imágenes, es de desconcierto. «Pensé que era una bandeja cayendo, un ruido metálico», explicó después. Melania Trump por su parte abre la boca sorprendida al escuchar los disparos. No tuvieron tiempo para pensar mucho más, porque el Servicio Secreto entró de inmediato en la sala para comenzar la evacuación. La cena todavía no había empezado, ni siquiera se habían pronunciado los discursos, pero el caos ya se había instalado.











