La premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, se reencontró con el presidente electo de Venezuela Edmundo González Urrutia en Oslo, Noruega, minutos antes de su rueda de prensa junto al Comité Noruego del Premio Nobel.
La líder opositora, quien se encontraba en la clandestinidad dentro de Venezuela, tenía varios meses sin ver a González Urrutia, ya que éste último se vio forzado a salir al exilio debido a la persecución del régimen de Nicolás Maduro.
González Urrutia resultó electo como presidente de Venezuela en las elecciones del 28 de julio de 2024. Sin embargo, la dictadura chavista se autoproclamó como la vencedora en los comicios, a pesar de no poder demostrar los resultados, lo cual sí hizo la oposición al hacer públicas las actas que confirmaban la victoria de la oposición con casi el 70% de los votos.
Esto generó la ira del régimen el cual inició una persecución férrea en contra de Machado y González Urrutia, forzando a la primera a esconderse y al segundo a exiliarse en España.
Tras la salida de la premio Nobel de la Paz del Venezuela en una huida titánica, permitió que ambos líderes se reencontraran en Noruega.
Machado, declaró este jueves en Oslo en rueda de prensa con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, que tiene muchas esperanzas de que Venezuela sea “libre” y que pueda dar la bienvenida de nuevo a todos los venezolanos “que han tenido que huir del país”.
Machado -que llegó anoche a Oslo horas después de la ceremonia de entrega del premio, recogido por su hija, Ana Corina Sosa- agradeció el galardón como un “reconocimiento al pueblo venezolano” y dijo que es “sólo una de entre los millones de personas que conforman un movimiento por la democracia”.
Preguntada por su apoyo a una hipotética intervención militar de Estados Unidos, Machado respondió que Venezuela “ya ha sido invadida” y acusó al régimen de Nicolás Maduro de dejar operar de forma libre a agentes rusos, iraníes y a grupos terroristas y carteles de drogas.











