Céline Dion llegó a necesitar altas dosis de Valium para poder ser funcional en su vida cotidiana como consecuencia del síndrome de la persona rígida, una enfermedad neurológica que le fue diagnosticada en 2022 y que la alejó de los escenarios durante más de seis años.
La cantante canadiense, de 58 años, reveló los alcances reales de su condición en una entrevista reciente, en la que describió hasta qué punto la enfermedad limitó su movilidad y su capacidad de llevar una vida normal.
Hubo momentos en que Dion sufría un dolor tan debilitante que apenas podía caminar, y en ciertos días debía tomar una alta dosis de Valium simplemente para poder seguir adelante.
Esos episodios se presentaban de forma irregular, lo que da cuenta de la violencia y la imprevisibilidad de los síntomas.
“Es una condición progresiva”, afirmó la intérprete de “My Heart Will Go On” en declaraciones a Harper’s Bazaar. “No me gusta decir ‘enfermedad’”.
El síndrome de la persona rígida —conocido por sus siglas en inglés, SPS— es un trastorno neurológico que afecta a aproximadamente una de cada millón de personas, predominantemente mujeres de entre 20 y 50 años, y se considera de origen autoinmune según los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos.
Sus síntomas incluyen rigidez muscular, espasmos que pueden desencadenarse ante el tacto o el ruido, y dificultades progresivas para caminar.
La artista padeció síntomas durante 17 años antes de recibir un diagnóstico formal. Tras la confirmación, inició un programa de rehabilitación que incluyó medicación, fisioterapia, terapia vocal e inmunoterapia.











