Un hombre de 60 años de Angermania, Suecia, fue condenado este martes a cuatro años y cinco meses de prisión por proxenetismo grave e intento de violación, tras vender a su esposa a más de 120 hombres durante más de tres años, informan medios locales.
El tribunal lo declaró culpable también de dos casos de maltrato, seis amenazas ilegales y un delito menor de dopaje, pero lo absolvió de ocho cargos de violación.
La defensa argumentó que solo había ayudado a su esposa a cumplir su sueño de ejercer como prostituta de lujo, limitándose a un rol administrativo en la organización de las citas, generando cientos de encuentros sexuales.
El condenado deberá indemnizar a la víctima con 200.000 coronas suecas (aproximadamente 21.200 dólares). En el mismo proceso, 28 de los 29 compradores de servicios sexuales fueron condenados por un total de 56 actos de compra; dos de ellos recibieron penas de cárcel y el resto, multas o servicios comunitarios.
La abogada de la mujer, Silvia Ingolfsdottir, lamentó que la sentencia ponga de manifiesto que todavía queda mucho por hacer para proteger y valorar adecuadamente a las mujeres explotadas. El caso recuerda al escándalo francés del ‘monstruo de Aviñón’, Dominique Pelicot, quien fue condenado a 20 años de prisión por drogar a su esposa, Gisèle Pelicot, durante casi una década e invitar a decenas de hombres a violarla mientras lo grababa.












