La inhibición de la enzima caspasa-1, relacionada con la inflamación pulmonar, podría reducir el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, indica una reciente investigación del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).
El estudio, publicado en la revista Science Advances, utilizó ratones modificados genéticamente para activar procesos inflamatorios vinculados con este tipo de tumor. Los investigadores observaron que la caspasa-1 se activa en fases muy tempranas del desarrollo tumoral y se asocia con la proteína IL-1 beta, conocida por favorecer la inflamación en el tejido pulmonar.
Resultados esperanzadores
A partir de ese hallazgo, los científicos administraron a animales con alto riesgo de cáncer un fármaco que bloquea la caspasa-1 antes de que aparecieran los tumores. Los ratones tratados desarrollaron menos tumores y de menor tamaño. Cuando el tratamiento se combinó con un anticuerpo anti-IL-1 beta, casi el 20 % de los animales no desarrolló ningún tumor.
A diferencia de los anticuerpos, que deben administrarse por vía intravenosa, el inhibidor de la caspasa-1 puede tomarse por vía oral y ya ha sido evaluado en humanos para otras enfermedades. La investigadora Sangeeta Bhatia señaló que el fármaco ya superó estudios de seguridad y que su equipo cree que podría llegar a utilizarse en la prevención del cáncer.
Los investigadores esperan llevar el tratamiento a ensayos clínicos con personas con alto riesgo de cáncer de pulmón. Según Bhatia, el objetivo es avanzar hacia un escenario en el que una prueba permita identificar a quienes necesitan un medicamento preventivo. «Este concepto se denomina detección temprana del cáncer y podría beneficiar a millones de personas», afirmó.











