La guerra con Irán está empujando a la Unión Europea (UE) hacia un escenario de menor crecimiento y mayor inflación debido al encarecimiento de la energía, advirtió este lunes el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, citando los datos del disparo de los precios del petróleo.
Durante una rueda de prensa, el alto cargo admitió que el margen de maniobra del bloque comunitario es «más limitado debido a los mayores niveles de déficit y deuda, a un entorno de tipos de interés más elevadas y a la necesidad urgente de un mayor gasto en defensa». «El aumento de los precios de la energía afecta a todos los actores de la economía europea, tanto a empresas como a familias, y está empujando a la economía de la UE hacia una senda de crecimiento más débil e inflación más alta», declaró Dombrovskis.
En ese contexto, aseveró que el impacto económico general dependerá de la evolución del conflicto, en particular de sus consecuencias para el suministro energético y las infraestructuras.
Por su parte, el presidente del Eurogrupo, Kyriakos Pierrakakis, sostuvo que hay una tendencia en esa dirección, pero evitó calificar la situación como de estanflación plena. «Estamos en una tendencia estanflacionaria, lo que significa que estamos actualizando nuestras proyecciones de crecimiento a la baja y las de inflación al alza», dijo. «Pero no estamos en modo de estanflación plena en este momento», añadió.
Estas declaraciones se producen después de que la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, indicara la semana pasada que la estanflación es una etiqueta asociada a los años 70 y que no debería usarse para describir la situación actual de la eurozona. «En la década de 1970, la inflación se mantenía a un ritmo sostenido y constante. El desempleo era muy elevado. Existía un marco monetario y fiscal que no tenía nada que ver con el actual. Por lo tanto, no aplicamos el término estanflación, ese término tan llamativo, a las circunstancias actuales», aseguró.
Una crisis más duradera de lo esperado
Por su parte, el comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, subrayó la incertidumbre de la actual situación. «Realmente necesitamos abrocharnos los cinturones y asumir la posibilidad de que esto continúe y potencialmente empeore mucho», manifestó. «Probablemente nos esperan más turbulencia», añadió, al afirmar que, incluso en el mejor de los casos, los efectos persistirían «durante semanas y potencialmente meses».











