Peaky Blinders: El hombre inmortal —continuación cinematográfica de la serie que marcó a una generación de espectadores— está a un paso de llegar a Netflix el 20 de marzo de 2026.
La película retoma la historia de Thomas Shelby (interpretado por Cillian Murphy) en pleno auge de la Segunda Guerra Mundial, y con un elenco que mezcla veteranos de la franquicia y nuevos rostros como Barry Keoghan y Rebecca Ferguson.
Cabe destacar que la serie británica que se transmitió entre 2013 y 2022 se convirtió en una de las más exitosas de la época gracias a su narrativa e intensas actuaciones.
Es así que cuando Cillian Murphy aceptó interpretar a Thomas Shelby en la serie Peaky Blinders, sabía que no sería un papel más. Para muchos fanáticos, Shelby es un ícono televisivo moderno: frío, calculador, siempre un paso adelante.
Pero lo que no se ve en pantalla es el nivel de esfuerzo físico, mental y tácito que el actor invirtió para construir un personaje complejo que no se parece casi nada a sí mismo.
La serie, creada por el guionista británico Steven Knight, no solo fue un fenómeno de audiencia, sino también un desafío constante para Murphy, quien en numerosas entrevistas reveló cómo la preparación para el personaje implicó transformaciones reales en su cuerpo y en su manera de pensar.
Para lograr credibilidad como Thomas Shelby, Cillian Murphy adoptó un régimen de entrenamiento y dieta que representó una ruptura con aspectos de su vida anterior.
En una entrevista, el artista aseveró que en ese momento no era “una persona físicamente imponente”, por lo que para lograr la musculatura deseada debía ”comer muchas proteínas y levantar mucho peso”, algo que admitió “odia” por el esfuerzo que requiere.
“Fui vegetariano durante unos 15 años. Pero nunca fue una decisión moral. Más bien me preocupaba contraer la enfermedad de las vacas locas. Para la primera temporada de Peaky Blinders, les preocupaba que pareciera un irlandés flacucho, y mi entrenador me recomendó comer carne”, dijo.











