Varios estados de Estados Unidos se declararon en emergencia ante esta ola ártica que, según los pronósticos, avanza desde la costa de California por gran parte del territorio continental, cubriendo el centro del país, incluyendo las Montañas Rocosas y las Llanuras.
Podría provocar una «acumulación catastrófica de hielo», según el Servicio Meteorológico Nacional, y resultar en «cortes de energía prolongados, daños extensos a los árboles y condiciones de viaje extremadamente peligrosas o intransitables».
De acuerdo con el meteorólogo Ryan Maue, «los próximos 10 días de invierno serán los peores en 40 años en Estados Unidos».
«Piensen adónde pueden ir, qué pueden hacer y quién necesita aún más ayuda para sobrevivir la próxima semana. No es una exageración ni una broma», dijo.
Pidió a la gente prepararse para temperaturas inferiores a -18ºC.
Más de 1.500 vuelos de fin de semana ya habían sido cancelados, según el rastreador Flightaware, incluyendo muchos en Texas.
En este estado del sur del país, muchos recuerdan la calamidad que generó una tormenta similar en febrero de 2021, con más de 200 muertes relacionadas con hipotermia, intoxicación por inhalación de monóxido de carbono y accidentes.
Las autoridades texanas prometieron que la red eléctrica, que falló masivamente durante aquella tormenta hace cinco años y dejó a millones sin electricidad, estaba preparada esta vez.
Su gobernador, Greg Abbott, dijo el jueves que «no hay ninguna expectativa de que se produzca un corte de energía en la red eléctrica», la cual, según él, «es totalmente capaz de gestionar esta tormenta invernal».
-«Estoy listo»-
El vínculo entre el cambio climático y las tormentas invernales -en este caso, cuando el vórtice polar, normalmente confinado al Polo Norte, se desplaza hacia el sur- no es evidente a primera vista.
Sin embargo, los investigadores señalan que el número de estas tormentas ha ido en aumento durante los últimos 20 años.
Esto podría deberse a que el Ártico se está calentando a un ritmo superior al promedio mundial, un calentamiento desigual que, según algunos científicos, contribuye a que el vórtice polar se extienda sobre América del Norte.
Aunque los expertos advierten que no se deben extraer conclusiones demasiado simplistas que vinculen directamente este fenómeno con el cambio climático de origen humano.
El presidente Donald Trump, escéptico de la ciencia del cambio climático, no perdió la ocasión para referirse al tema.











