No solo Ormuz: la otra carta de Irán que puede paralizar el petróleo del Golfo

El bloqueo del estrecho de Ormuz y las continuas hostilidades en la región son un duro golpe para los países del golfo Pérsico, que, antes del conflicto, proporcionaban casi una quinta parte del suministro mundial de petróleo.

Formalmente, varios países conservan rutas alternativas de exportación que evitan el estrecho de Ormuz. Sin embargo, su capacidad para compensar los volúmenes previos a la guerra suscita cada vez más dudas.

Para algunos Estados, la situación es totalmente crítica. Kuwait, Catar y Baréin carecen prácticamente de vías alternativas de suministro, por lo que dependen directamente de la situación en el estrecho.

Incluso para quienes disponen de rutas alternativas, las posibilidades son limitadas. Los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita intentan redirigir los flujos, pero esto es solo una solución parcial.

En este contexto, Riad intensificó el uso del oleoducto Este-Oeste, con el objetivo de sortear el cuello de botella del estrecho de Ormuz. El oleoducto compensa parte de los envíos del reino; sin embargo, los expertos dudan de su confiabilidad y señalan su vulnerabilidad.

La ruta petrolera ‘olvidada’ de Arabia Saudita

Construido en la década de 1980 en medio de la guerra entre Irán e Irak, este oleoducto estratégico se concibió inicialmente como un plan de contingencia en caso de crisis. El sistema de doble ramal, con una extensión de unos 1.200 kilómetros, conecta los yacimientos petroleros orientales de Arabia Saudita con el puerto de Yanbu, en la costa del mar Rojo, evitando por completo el vulnerable estrecho de Ormuz.

Durante mucho tiempo se mantuvo como una ruta de reserva, un elemento de infraestructura para tiempos difíciles. En el contexto de la continua escalada, el oleoducto se ha convertido de hecho en la única arteria viable que permite al reino mantener sus exportaciones de petróleo.

Sin embargo, ni siquiera este es capaz de compensar plenamente las pérdidas derivadas de las restricciones en el estrecho de Ormuz, convirtiéndose más bien en un apoyo temporal que en una alternativa completa.