El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, aseguró que el nuevo Código Penal establecerá sanciones más claras contra la difamación, la calumnia y la extorsión a través de plataformas digitales, y rechazó las críticas que califican la iniciativa como una “ley mordaza”.
Durante sus declaraciones, Pacheco sostuvo que la reforma busca responder a una realidad marcada por el uso irresponsable de las redes sociales, donde, según afirmó, existen personas que han convertido la difamación en una práctica recurrente.
Las declaraciones fueron analizadas en el programa El Show del Mediodía, donde los panelistas debatieron sobre el alcance de las nuevas disposiciones contenidas en la propuesta de reforma del Código Penal.
El legislador afirmó que el nuevo Código Penal no elimina la libertad de expresión, sino que procura establecer límites frente a quienes difaman o calumnian de manera sistemática. En ese sentido, recordó que incluso el código vigente contempla sanciones para estos delitos, aunque consideró que la nueva legislación fortalecerá ese marco jurídico.
Pacheco también rechazó el calificativo de “ley mordaza” utilizado por sectores críticos de la reforma. A su juicio, esa narrativa no se corresponde con el contenido del proyecto y aseguró que el propósito es proteger el derecho al honor y la reputación de las personas sin impedir el ejercicio responsable del periodismo ni la libre expresión.
Durante el debate, los panelistas señalaron que existe una diferencia entre censurar opiniones y establecer consecuencias para quienes difunden informaciones falsas con la intención de perjudicar o extorsionar a terceros. En ese contexto, indicaron que la discusión debe centrarse en el uso responsable de los medios digitales.
Asimismo, durante el programa se planteó que las redes sociales han facilitado la circulación de denuncias legítimas, pero también de contenidos sin verificación que pueden afectar la imagen de personas inocentes. Algunos de los comentaristas consideraron que resulta necesario establecer reglas claras para sancionar esos excesos sin limitar el debate público.
Otro de los temas abordados fue la protección de la intimidad y la dignidad de los ciudadanos. Los panelistas expresaron que la difusión de información privada, especialmente cuando carece de relevancia pública, puede ocasionar daños irreparables y debe tratarse con criterios éticos y profesionales.











