El Salvador se encuentra bajo alerta naranja por la inminente llegada de la Tormenta Tropical Cristina, ubicada en las cercanías del sur del Golfo de Fonseca.
Las autoridades de Protección Civil y del Ministerio de Medio Ambiente advirtieron sobre la amenaza de lluvias intensas y vientos de hasta 70 km/h, que podrían provocar inundaciones y deslizamientos en varios departamentos costeros.
Según reportes oficiales se espera que el fenómeno afecte especialmente las zonas de Usulután, San Vicente, La Paz, La Libertad, Sonsonate y Ahuachapán entre el miércoles y el jueves (10 y 11 de junio). Ante este panorama, el director de Protección Civil, Luis Amaya, explicó que el principal peligro asociado a la tormenta no es su paso directo, sino la gran cantidad de humedad que ingresará al territorio salvadoreño.
“El mayor riesgo para el país no es el paso directo de la tormenta, sino la gran cantidad de humedad que esta podría ingresar”, afirmó el funcionario en una entrevista en Dialogo 21.
Esta condición incrementa la probabilidad de movimientos de ladera, derrumbes y deslaves en áreas de riesgo, así como inundaciones urbanas y rurales.
Las lluvias acumuladas podrían superar los 150 milímetros en tres días, una cifra considerada alta para el corto periodo, de acuerdo con los reportes del Observatorio de Amenazas. Las autoridades detallaron que ya se han registrado episodios de precipitaciones intensas en Garita Palmera y en zonas bajas como El Espino, donde la combinación de lluvias y el fenómeno de mar de fondo ha ocasionado anegamientos y amenaza a las comunidades costeras.
Dispositivos de emergencia y medidas preventivas
En el marco del Plan Nacional de Contingencia para Eventos Hidroclimáticos, Protección Civil activó al menos 180 albergues preequipados en todo el país, con capacidad para recibir hasta 10,000 personas. Según el subdirector de la institución, Fermín Pérez, se han realizado evacuaciones preventivas y se ha instado a la población en zonas vulnerables a tener listas sus mochilas de emergencia y documentos personales.
“Evacuemos, denotemos que no es lo mismo ser evacuado que ser rescatado”, enfatizó Amaya, subrayando la importancia de la autoevacuación y la preparación individual ante la amenaza.
La alerta naranja implica la activación permanente de todas las instituciones del Sistema Nacional de Protección Civil y la intensificación del monitoreo en zonas de riesgo. Se han desplegado equipos tácticos, maquinaria y personal de diversas entidades, incluidas las comisiones municipales de Protección Civil, para facilitar evacuaciones y limpieza de drenajes.












