El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de EE.UU. confirmó el miércoles la detección del gusano barrenador del Nuevo Mundo en el condado de Zavala, Texas.
De acuerdo con el Departamento de Agricultura (USDA), la especie no se presentaba en el país desde su erradicación en 2017, tras un brote detectado en ciervos de los Cayos de Florida en 2016. En esta ocasión, la plaga reapareció en un ternero de tres semanas, identificándose larvas en su cordón umbilical, recoge Bloomberg.
¿Cómo actúa?
Esta mosca parásita deposita sus huevos en las heridas de animales de sangre caliente. Al nacer, las larvas se introducen en el tejido vivo, provocando lesiones graves e incluso la muerte del huésped.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), este parásito se propaga con rapidez y es capaz de matar a un animal adulto en solo 10 días si no recibe tratamiento.
Aunque afecta principalmente al ganado, mascotas y fauna silvestre, también puede perjudicar a los humanos. De hecho, el año pasado, las autoridades estadounidenses informaron del primer contagio de un ciudadano que contrajo el parásito al visitar Centroamérica.
Medidas preventivas
Tras el reciente caso, la secretaria de Agricultura de EE.UU., Brooke Rollins, informó que, al ser el único registrado hasta la fecha, no se prevé un arraigo del parásito en territorio nacional. No obstante, como medida preventiva, se ha establecido un cerco sanitario de 20 kilómetros que incluye cuarentenas y controles de movilidad y vigilancia, además de planes para acelerar la liberación de moscas estériles para prevenir la reproducción.
Asimismo, el USDA señala en su estrategia previa de contingencia que, si el brote se extendiera a múltiples condados, se recurriría a fármacos veterinarios. Para agilizar este posible procedimiento, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ya emitió una autorización de uso de emergencia de los mismos.












