El ataque israelí contra Irán de la pasada madrugada provocó perturbación en los mercados, disparando los precios del petróleo y desplomando los más importantes índices en las bolsas.
El precio del barril de crudo estadounidense subió alrededor del 7 %, y también aumentaron los precios del crudo de otros productores. Irán es uno de los principales productores mundiales de este recurso energético.












