El Gobierno de México manifestó su «grave preocupación» por una resolución preliminar que tomó el Departamento de Comercio de EE.UU. (DOC, por sus siglas en inglés) y que afecta a casi 5.000 productores mexicanos de fresas.
La decisión renueva la permanente tensión comercial que existe entre ambos países desde que Donald Trump asumió por segunda vez la presidencia de EE.UU. Hace dos semanas, por ejemplo, Washington suspendió las importaciones de aguacate al denunciar riesgos de seguridad de sus inspectores sanitarios en el estado de Michoacán.
La exportación de aguacates mexicanos a EE.UU. se normalizó, pero ahora lo que está en riesgo es la fresa, ya que el DOC aseguró que los productores mexicanos realizan ‘dumping’, una práctica a través de la cual se vende un producto a un precio inferior a su valor normal para afectar a sus competidores, que en este caso serían los agricultores estadounidenses.
Las autoridades de EE.UU. alegan que la fresa mexicana se estaría exportando a un precio de entre 3,37 % y 5,28 % menor a su verdadero costo. La controversia comercial comenzó el pasado 31 de diciembre, cuando los productores estadounidenses solicitaron derechos ‘antidumping’.
«La particularidad de esta solicitud es que se basa en diferenciar las fresas de invierno de las fresas en general«, explicó la Secretaría de Economía en un comunicado para aclarar que hay bases para distinguir la fruta de esta manera. Del mismo modo, alertó que el fallo «podría ser utilizado como antecedente para otros productores estadounidenses contra otras exportaciones hortofrutícolas mexicanas».
También precisó que la fresa en México es cultivada por casi 5.000 productores, de los cuales 97 % solo tienen 10 hectáreas o menos de este cultivo. La cadena productiva, en la que participan cerca de 151.000 trabajadores permanentes y temporales, permitió que en 2025 México exportara 263.000 toneladas de fresa a EE.UU. por un valor de 1.000 millones de dólares.











