En nuestra vida diaria, muchas veces nos encontramos deseando algo dulce sin poder resistirnos. Los antojos de azúcar no son solo cuestión de falta de voluntad; existen múltiples factores que los provocan.
Fuerza del hábito
Los antojos de azúcar suelen ser el resultado del condicionamiento a lo largo del tiempo, es decir, un hábito. Según Michael Crupain, médico de medicina preventiva y autor de un libro reconocido Qué comer y cuándo, “tienes un estímulo, un comportamiento y una recompensa”.
Terminar la cena puede ser el estímulo, el comportamiento es comer dulces y la recompensa es sentirse bien, gracias a la dopamina liberada. La insulina regula los niveles de azúcar en la sangre y está involucrada en la liberación de dopamina, creando un ciclo de hábito.
Salud intestinal
Según Michael Hartman, científico en nutrición, la mala salud intestinal y la inflamación pueden provocar antojos de azúcar. Bacterias patógenas en el intestino se alimentan del azúcar, indicando al cuerpo que desea más para multiplicarse. Algunos estudios muestran que la ausencia de bacterias beneficiosas también puede causar antojos.
Hormonas del hambre
Otra razón podría estar relacionada con la hormona del hambre, grelina. La investigación muestra que los niveles de grelina aumentan con la ingesta de azúcar, contribuyendo a los antojos. Sin embargo, no es el único factor en juego, según Shoshana Ungerleider, médica de medicina interna.
Niveles bajos de serotonina
Los niveles bajos de serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo, pueden estar vinculados a los antojos de azúcar. Los niveles bajos pueden causar síntomas como trastornos del estado de ánimo, ansiedad y alteraciones del sueño. Ungerleider señala que la serotonina también desempeña un papel en la regulación del apetito y la sensación de bienestar.
La falta de sueño
La falta de sueño está relacionada con comer en exceso, especialmente comida chatarra. Crupain sugiere dormir unas ocho horas por noche para evitar comer en exceso golosinas azucaradas.
Falta de nutrientes
Los antojos intensos de azúcar pueden indicar problemas nutricionales más profundos, como un desequilibrio del azúcar en sangre o falta de ciertos minerales que regulan la insulina. La deficiencia de magnesio, por ejemplo, puede causar problemas para llevar energía a las células, aumentando el deseo por azúcar.












